Dada la polemica que surgió en toda la costa Española cuando en verano de 2011 el Gobierno Socialista sacó la penosa Ley de quitar todos los chiringuitos que, desde hace cuarenta años, había en toda la costa y que tantos puestos de trabajo daban. A mí me interpelaba mucho esa ley, ya que se de primera manos la cantifdad de familias que viven dde esos negocios durante todo el año. Por eso quise raelizar este trabajo, que aunque no es un cuadro demasiado bueno, pero para mí tiene gran significado ya que co él deseo dar un homenaje a toda la gente que trabajan y viven de esto y una pequeña contribución para pedir que no los quiten. Ya que, a parte dde eso, tantos buenos ratos no ha hecho pasar a los millones de personas que en los veranos gozan del placer de sentarse en estas hermosas terrazas y que tanto se disfrutan.Al fiinal este cuadro se lo doné al centro UGA, del cual yo soy usuario. Para que María del Mar Marilles lo corgara en su despacho, y yo lo pidiera ver cuando voy a hablar con ella a contarle mis fracasos o logros.
