
Este cuadro es sin duda una playa accesible, un adelanto para las personas que vamos en silla. Lo hice porque lo considero una cosa estupenda y que hay que reivindicar que se hagan más. Mi idea en principio era regalárselo en concejar de playas del Ayuntamiento de Roquetas de Mar. Pero vino mi primo Marcos que es trabajador social y muy sencibilizado en esos temas. Me dijo que lo colgó en el despacho de personas con diversidad intelectual donde él trabaja. En Aleya-Girona.
